Los Loros está en la confluencia de las zonas más hermosas de tres provincias. En este listado os mostramos los principales lugares de interés turístico, tanto a nivel histórico, monumental, como natural. Os los incluimos ordenados de menor a mayor distancia desde Los Loros.

Ruta Oeste (RO): El Barco de Ávila-Béjar-Candelario-Montemayor del Río
Ruta Noroeste (RN): El Barco de Ávila-Salamanca – La Alberca
Ruta Sur (RS): Cabezuela del Valle
Ruta Este (RE): El Barco de Ávila-Piedrahíta-Bonilla de la Sierra-Ávila
Ruta: Sureste (RSE): El Barco de Ávila-Puente de las Paredes-Calzada romana de El Puerto del Pico-Arenas de San Pedro-Cuevas del Águila

EL BARCO DE ÁVILA (7,5 Km): Ávila (RO) (RN) (RE) (RSE)

El Barco de Ávila es una localidad con numerosos lugares que cuentan con la declaración de bien de interés cultural. Entre estos monumenos destaca el castillo de Valdecorneja (en la foto de arriba), la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, o la muralla (con su Puerta del Ahorcado). Tampoco puedes perderte su plaza mayor, el Puente Viejo (un precioso puente románico), o las ermitas de San Pedro de El Barco y la del Santísimo Cristo del Caño.

En la calle Mayor, podrás ver la Casa del Reloj, que fue la antigua Casa Consistorial y que, actualmente, alberga la Oficina de Turismo. También suele ser un lugar donde se exponen algunas exposiciones temporales. Algo similar ocurre, también paseando por la calle Mayor, con el Edificio de la Cárcel. Este edificio alberga tres salas de exposiciones, la biblioteca municipal y un aula. También, en la calle Mayor se encuentra el cine Lagasca, donde además de películas se utiliza para otros eventos como certámenes de teatro, espectáculos de ballet, ópera, etc.

El Barco de Ávila tiene un curioso museo, el Museo de la Judía, esto se debe a que las judías de El Barco de Ávila, cuentan con el segundo Consejo de Denominación Específica más antiguo de España y es un plato típico que debes degustar o adquirir. El museo, aunque resulte pequeño, es muy instructivo para los que quieran conocer la esencia del municipio y sus costumbres.

Llegar a El Barco de Ávila:

PUENTE DEL CONGOSTO (25 Km): Salamanca

En Puente del Congosto destaca su castillo. Su origen se sitúa entre los siglos XII y XIII. Se construyó por motivos defensivos, para controlar la ruta que unía Ávila con Ciudad Rodrigo. Actualmente se conserva en buen estado. No se puede visitar, salvo en fiestas o días especiales, en él se pueden celebrar distintas clases de eventos concertados. La Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción y la arquitectura de la zona son otros elementos destacables del pueblo.

En el río, el interés se centra en los puentes. Uno de ellos consta de 13 arcos de medio punto. Además consta de un paseo a las orillas de este por el cual podemos ver los pequeños islotes que forman las rocas en el río, estanques naturales y alguna pequeña cascada. Es la única zona autorizada para el baño en la provincia de Salamanca.

Las fiestas se celebran a mediados de agosto. En ellas se puede disfrutar de exposiciones, visitas guiadas al castillo, campeonatos, verbena y actos religiosos.

Llegar a Puente del Congosto:

PIEDRAHÍTA (29 Km): Ávila

La Villa de Piedrahita, declarada Conjunto Histórico Artístico, cuenta con una preciosa Plaza Mayor rodeada de soportales adintelados con distintas formas de arcadas, sobre columnas de piedra. El pilón central data de 1727.

Un monumento emblemático es el Palacio de los Duques de Alba, que fue residencia veraniega de los duques. Se construyó donde estaba el antiguo Castillo de los Señores de Valdecorneja , siguiendo la moda borbónica imperante en la corte, entre 1755 y 1766. El jardín que hay en la parte trasera quedó reflejado en algunos cuadros de Goya, como es el caso de La Vendimia. Anexa al Palacio de los Duques de Alba se encuentra la conocida como Torre del Reloj, a la que Gabriel y Galán dedicó su conocida poesía Los dos nidos.

También merece la pena visitar la Iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, ubicada en la Plaza Mayor, reúne diferentes estilos. Fue edificada sobre un castillo donado por la Reina Doña Berenguela en el siglo XIII, según la tradición. Sufrió grandes reformas en los siglo XVI y XVII con el añadido de algunas capillas particulares. El hastial conserva el ventanal gótico original. Algunos elementos, como la torre, llevan almenas. La portada se protege por pórtico de la segunda mitad del siglo XVI. En su interior se encuentra el Museo de Arte Sacro.

También destacan otros edificios religiosos como el Convento de Carmelitas, construído sobre 1460. La portada del convento es de finales del siglo XV, con gran portalón protegido con alfiz de firmas escalonadas y escudo de los Duques de Alba. Otro convento destacable, aunque en estado ruinoso, se encuentra a las afueras de la localidad, se trata del Convento de Santo Domingo, de finales del siglo XIV. En el siglo XIX tiene lugar la expropiación y ruina del convento, seguida de su conversión en Cementerio. De la primitiva iglesia se conserva la capilla mayor.

Una de las peculiaridades de Piedrahíta y su entorno es que se trata de un lugar privilegiado para la práctica de deportes como el Ala Delta y Parapente, siendo referencia en España y en toda Europa para el vuelo de Cross Country.

Llegar a Piedrahíta:

BÉJAR (30 Km): Salamanca

Uno de los lugares más emblemáticos de esta localidad es el castillo-palacio de los Duques de Béjar. Una antigua fortaleza que protegía la ciudad que fue rehabilitada y acondicionada como palacio fortificado de estilo renacentista. Destaca su patio plateresco con su fuente. En la actualidad es un instituto de educación secundaria.

En Béjar se encuentran varias iglesias destacadas. Una de ellas es la iglesa de El Salvador, una iglesia medieval, ampliada en el siglo XVI y siguientes. Fue considerada una de las más hermosas de la zona. Fue quemada en 1936 y posteriormente rehabilitada, aunque desaparecieron la mayor parte de sus artesonados.

Otras iglesisas destacadas son la iglesia de San Juan Bautista, edificada en el siglo XIII en estilo románico y ampliada en el siglo XVI, o la iglesia de Santa María la Mayor, crisol de estilos con trazas románicas, mudéjares y góticas, siendo la más antigua de la ciudad (siglo XII). Esta iglesia es la sede del Museo de Arte Sacro. Por último, es interesante mencionar la iglesia del Pilar y San José, de mediados del siglo XX y de estilo neorrománico italia.

La Calle Mayor es posiblemente la más interesante de todas las vías de la localidad, siendo un eje de comunicación entre el Béjar moderno y el antiguo. En ella, se pueden encontrar casonas de diferentes estilos, desde el siglo XVIII, XIX al XX. Muchas de estas construcciones, fueron las viviendas de la burguesía industrial, por lo que hay bonitos palacios de estilo modernista rural.

Entre sus museos se encuentra el museo Mateo Hernández, instalado sobre lo fue la Iglesia de San Gil, de la que solo se conserva su ábside y parte de su portada principal, alberga parte de la obra del escultor bejarano Mateo Hernández, así como obras de otros escultores coetáneos.

Otro museo es el Museo Judío “David Melul”, junto a la Iglesia de Santa María, se puede ver la historia de los judíos en Béjar. En su interior se conserva una maqueta de cómo era la villa de Béjar en el siglo XV.

El Museo Valeriano Salas, fue un antiguo convento franciscano, donde destaca su claustro decorado con gran cantidad de escudos. El museo es centro cultural y cuenta con una colección de muebles, miniaturas, y otros enseres donados por esta persona.

Otro lugar de interés para visitar en Béjar es El Bosque, uno de los pocos jardines renacentistas de estilo italiano que se conservan. Fue mandado construir con lugar de recreo por los Duques de Béjar en el siglo XVI, con un estanque, estatuas, y un palacete. En el siglo XIX se realizaron algunas actualizaciones al gusto de la época, tirando al estilo romántico. Desde 1946 es un bien de interés cultural.

Como curiosidad, en Béjar se encuentra la que se considera la Plaza de Toros redonda más antigua de España, la actual construcción, en piedra, es de inicios del siglo XVIII.

En la periferia, podremos visitar la ruta de las fábricas textiles, pues Béjar tuvo una importante industria textil que aprovechaba los recursos laneros de la trashumancia. Usando la fuerza motriz de las aguas del río Cuerpo de Hombre, se instalaron diversas fábricas de paño. Actualmente, existe una ruta de senderismo interurbano paralela al río, que permite disfrutar de estas construcciones industriales de finales del siglo XIX e inicios del XX. Allí podrás visitar el Museo Textil.

También, a las afueras, verás la muralla medieval, uno de los monumentos más antiguos de Béjar que se pueden visitar, aunque solo se conservan pequeños tramos en la parte occidental. Es de acceso libre.

Llegar a Béjar:

CANDELARIO (33 Km): Salamanca

Muy cerca de Béjar se encuentra el pueblo de Candelario, declarado Monumento Nacional. Aquí se puede disfrutar de la arquitectura típica de sus calles y edificios. El urbanismo del pueblo destaca por sus empinadas y serpenteantes calles, en las cuales se pueden visualizar las “regaderas“, que canalizaban el abundante agua de la zona.

La arquitectura popular de sus casas conservan elementos como las “batipuertas” (portones enganchados a las puertas que permitían la claridad y, a la vez, evitaban que los animales entraran en la vivienda, o se escaparan de ella), sus anchos muros de piedra, tejado de grandes aleros para protegerlas de la nieve y grandes galerías con balconadas de madera destinadas al secadero del embutido.

Normalmente las casas se estructuran en tres partes. En la planta baja, está el patio, donde se despiezaban los cerdos, y el picadero, que es donde se picaba, adobaba y fabricaba el embutido. La planta central era la dedicada a la vivienda, donde residían los dueños de la casa con su familia, y las personas que venían a trabajar en las tareas de la matanza. La última planta, el desván, estaba destinada al secado y curación del embutido.

Los edificios más destacados en Candelario son la ermita del Santísimo Cristo (siglo XVI) con la talla del Santísimo Cristo que data de época de los Reyes Católicos, el Ayuntamiento (año 1895) y la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción (siglo XV-XVI), que destaca por su retablo barroco. Por último, es interesante conocer el Museo Casa Chacinera, un museo etnográfico que muestra cómo eran las casas tradicioanles de Candelario y como se dividían las diferentes estancias como vivienda y como fábrica de embutidos, facilitando al visitante dar el salto en el tiempo.

Llegar a Candelario:

CABEZUELA DEL VALLE (35 Km): Cáceres

El pueblo, perteneciente a la comarca del Valle del Jerte, está declarado Conjunto Histórico-Artístico. Su casco histórico rompe la estructura lineal de las demás villas, y presenta una forma urbanística triangular, con calles repinadas, vías laberínticas, callejones umbríos (calleja de la Cárcel o el Portal Viejo) que evocan su diseño medieval de judería.

La calle principal está constituida por una vía paralela al río, dividida en tres tramos: calle del Puente, la Plaza y calle del Hondón, en cuyo extremo se levanta un crucero. En esta calle se encuentran los edificios de mejor porte, con escudos nobiliarios, símbolos y leyendas. El Ayuntamiento se corona con una espadaña relojera. Llama la atención los amplios soportales que se desarrollan en uno de los laterales de la Plaza.

También destaca la iglesia de San Miguel Arcángel, asentada sobre el solar de la que fuera sinagoga. Otras construcción religiosa interesante es la ermita de La Virgen de Peñas Albas (siglo XVIII).

Como curiosidad se puede encontrar el Museo de la Cereza, ubicado en una casa rehabilitada respetando su forma tradicional. Aquí, se muestra la historia del cultivo de la cereza a través de recursos interactivos y recreaciones, ofreciendo también información de la Fiesta de El Cerezo en Flor declarada de Fiesta de Interés Turístico Nacional.

Llegar a Cabezuela del Valle:

POZO DE LAS PAREDES (37 Km): Ávila

Cuenta la leyenda que aquí, en el fondo del río, se esconden Las Encantadoras, unas hadas misteriosas que el día de San Juan salen a peinarse sus cabellos con peines de oro.

Se trata de la Garganta del Barbellido, también conocido como el puente o pozo de Las Paredes. Es una profunda poza que se encuentra atravesada por un puente medieval, dando lugar a un paraje espectacular. Cerca del puente, el río ofrece una zona de baño muy concurrida los meses de verano, pues cuenta con un área recreativa con mesas y sillas para comer, así como barbacoas. Hay un bar-restaurante que abre en la temporada de verano.

Para llegar hay que ir al pueblo de Navacepeda de Tormes y atravesarlo en sentido descendente. Cogeréis un camino rural durante 1,5 kilómetros aproximadamente. Está bien señalizado.

Llegar al Pozo de las Paredes:

BONILLA DE LA SIERRA (42 kM): Ávila

Ubicada en el corazón del Valle del Corneja, Bonilla cuenta con un gran patrimonio cultural heredado de sus antepasados y gracias a que fue alojamiento y visita de reyes, nobles, eclesiásticos y gentes de todo tipo. Llegó a ser la Villa con más relevancia del Valle del Corneja. Hoy en día quedan restos de su gran importancia como la Iglesia de San Martín y las ruinas del Castillo, aparte de algunos restos de la antigua muralla que rodeaban el pueblo. Muchas viviendas de la villa, se encuentran ennoblecidas con escudos nobiliarios.

Destaca, en la plaza Mayor, la Colegiata de San Martín. Se acabó de construir en la primera mitad del siglo XV. En el exterior aparecen grandes contrafuertes rematados con pináculos piramidales ornamentados con bolas y con salientes gárgolas.

El origen del Castillo y del recinto amurallado del que forma parte en su extremo Noroeste, se remonta al siglo XII, pero las importantes reformas y labores de mantenimiento se empiezan a realizar cuando la Villa pasa a ser Señorío de los Obispos de Ávila, como así lo demuestran los distintos escudos de sus paredes. Cuenta con patio central cuadrado alrededor del cual se distribuyen las estancias, hasta en tres alturas, construidas la mayoría a raíz de la reforma efectuada en el siglo XVI. En la actualidad, el interior del castillo no está abierto al público.

Llegar a Bonilla de la Sierra:

MONTEMAYOR DEL RÍO (48 Km): Salamanca

Si algo destaca el pueblo de Montemayor del Río es por la fusión entre el paisaje que lo rodea y su sabor medieval. Su situación estratégica, junto a las principales vías de comunicación, convirtió a la villa en guardián del paso entre los reinos de León y Castilla con la vecina Extremadura. Su casco Histórico fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1982.

Lo primero que veremos al llegar a Montemayor del Río es el Puente de Piedra. Fue construido hacia el 1700 por el marqués y cruza el río Cuerpo de Hombre. En un principio se utilizó para cobrar impuestos por el paso de ganado y mercancías que por Valdefuentes y Montemayor continuaba en dirección a Extremadura.

En la entrada del pueblo, una vez que cruzamos el puente, está la ermita de San Antonio, construida hacia el 1670. Frente a ella está la Cruz de Piedra de San Antonio, que se caracteriza por tener decorados por completo los brazos con medias granadas. Esta decoración parece ser que se debe a la toma de Granada por parte de los Reyes Católicos en 1492, arrebatándosela al último rey Boabdil.

Destaca el Castillo de San Vicente, cuyo origen parece remontarse en torno al siglo XII, sufriendo notables transformaciones hasta el siglo XVIII. Estas últimas reformas le aportarán un carácter más palaciego que militar. Tuvo un recinto amurallado que abarcaba la zona de la Plaza Mayor, del que apenas quedan restos, actualmente se puede apreciar el foso y el puente levadizo situados junto a la entrada principal de arco ojival. El lugar está abierto al público, funcionando como un centro de interpretación del Medievo, por lo que si te interesa la visita debes consultar los horarios de apertura.

La Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, es un templo que veremos frente al castillo. Fue construido en siglo XIII y se caracteriza por enmarcase dentro del románico de transición al gótico, siendo de sólida sillería de granito. Presenta una única nave ancha y Capilla Mayor poligonal gótica con bóveda de seis nervios. La torre y ciertas reformas de su interior son del siglo XVI. Sobresale, en su exterior, una cornisa de modillones con cabezas humanas, figuras de lobo y diversas representaciones, todas ellas originales.

La Plaza Mayor se encuentra situada cerca de la Iglesia y el Castillo y antiguamente estaba empedrada. En el centro podemos encontrar un antiguo Rollo Jurisdiccional, o picota, transformado en fuente pública. En la picota los reos eran sometidos a la vergüenza pública, incluso se colgaban los cuerpos o miembros de las personas ajusticiadas. De ahí la expresión “poner a alguien en la picota”. En la parte superior se puede apreciar el blasón de los marqueses de Montemayor, los Silvas, con la figura de un león rampante conjuntamente al escudo de la villa, que representa un castaño junto a un lobo.

A poniente, podemos contemplar la porticada Casa del Concejo – Ayuntamiento- con la Real Cárcel, singular presidio con calabozo y habitación de castigo, y el ayuntamiento del pueblo.

Llegar a Montemayor del Río:

CALZADA ROMANA DEL PUERTO DEL PICO (66 Km): Ávila

Calzada de origen romano restaurada, desde la que se pueden contemplar excepcionales panorámicas en el mirador del Alto del Pico. Usada también por ganados trashumantes y como carretera durante siglos (forma parte de la Cañada Real Leonesa).

También fue una comunicación de vital importancia en la Edad Media al ser la vía de enlace entre Santiago de Compostela y Sevilla. Aparece en el “Itinerario de Brujas”, obra de 1380 destacada por ser la principal recopilación de rutas publicada en Europa tras las realizadas en la época romana.

Llegar al mirador de la calzada romana:

PLASENCIA (68 Km): Cáceres

Hablar de Plasencia es hablar de ciudad monumental, tal vez la más monumental de la provincia. Se la considera la capital del norte de Extremadura, también conocida como la Perla del Norte o la Perla del Valle. Es un destino turístico importante por su historia y monumentos, y también por su situación estratégica, idónea para conocer las comarcas del norte de Cáceres. A pesar de no ser una gran urbe, cuenta con dos catedrales, una bonita muralla, un acueducto medieval o un estupendo parador en un antiguo convento del siglo XV.

Las catedrales están una junto a la otra. La catedral nueva se caracteriza por su recargado estilo gótico plateresco con una impresionante fachada principal. En el interior, los nervios que discurren por los pilares y las bóvedas de crucería han sido restaurados, luciendo por tanto su color dorado original, lo que le confiere un estilo único. La catedral vieja se comenzó a construir en el siglo XIII, siguiendo el típico modelo de iglesia cristiana de tres naves. Posteriormente se le añadió un bonito claustro.
Entre los palacios recomendables para visitar se encuentra el que ahora es el Parador de Plasencia. Antiguamente fue el convento de Santo Domingo, fundado en el siglo XV, aunque también se le conoce con el nombre de convento de San Vicente Ferrer. Otro palacio destacado es el del Marqués de Mirabel. Se empezó a construir también en el siglo XV, donde antes se levantaba el antiguo barrio judío de la ciudad. Para poder disfrutar del interior es necesario acordar una visita previamente.

También se encuentran construcciones más modernas que poco a poco van creando su historia. Se trata del Teatro Alkázar. En su distinguida fachada vemos reflejado el peculiar estilo de los años 20 del siglo pasado, y supone un curioso contraste dentro de lo que es el casco histórico de Plasencia. A pesar de su nombre, durante gran parte del siglo XX funcionó más como cine que como teatro.

La Plaza Mayor de Plasencia es el lugar perfecto para descansar y parar a comer unas buenas tapas. Es casi imposible visitar Plasencia y no pasar por esta plaza. Entre sus soportales hay bastantes bares y restaurantes donde disfrutar de la gastronomía del lugar. En esta plaza está el ayuntamiento. Aunque es un edificio pequeño de dos plantas, tiene carácter y estilo propios. Destacan el bonito escudo en esquina del emperador Carlos I y la pequeña torre del reloj, donde cada hora el abuelo Mayorga hace sonar la campana. En realidad la figura que vemos hoy en día no es la original, ya que han existido distintas versiones a lo largo de la historia. Su origen no está del todo claro, aunque se cree que la primera se puso allá por el siglo XV.

Otro de los monumentos emblemáticos son las murallas defensivas de la ciudad, que destacan por su buen estado de conservación. Una de sus torres, la Torre Lucía, funciona como mirador y acoge el Centro de Interpretación de la Fortaleza y la Ciudad Medieval de Plasencia. Se puede visitar y la entrada es gratuita. La Puerta del Sol es la más importante de todas las puertas de la muralla que daban acceso a la ciudad vieja. Se llama así por su orientación, ya que se encuentra en el lado sur de la muralla. Es de estilo más bien renacentista, y cuenta con una virgen en la hornacina de la parte superior. Frente a ella se erige una escultura ecuestre del rey Alfonso VIII.

El acueducto medieval es otro de los muchos monumentos que hay que ver en Plasencia. Se encuentra en el lado norte de la ciudad, comunicando el casco histórico con el Parque de los Pinos, el parque más popular y bonito de Plasencia. Con una longitud de más de 300 metros, este acueducto cuenta con 55 arcos en total.

Además de las catedrales, Plasencia cuenta con hermosas iglesias que podrás visitar. Una de ellas es la de San Nicolás, que es una de las más antiguas y representativas. Ubicada en la misma plaza que el palacio de Mirabel, es de estilo románico. Se construyó allá por el siglo XIII, siendo la torre de la campana una de las partes más antiguas del edificio.

Otros monumentos que puedes visitar en tu recorrido por la ciudad es la casa del Deán, justo en frente de la catedral nueva. Se trata de uno de los mejores ejemplos de la arquitectura civil de la Plasencia histórica. Destaca sobre todo por su espléndido balcón, situado en una de las esquinas del edificio. También puedes visitar la Casa de las dos Torres (Palacio de Monroy). Es el palacio más antiguo de la ciudad, ya que se empezó a construir en el siglo XIV.

Llegar a Plasencia:

MIRANDA DEL CASTAÑAR (68 Km): Salamanca

Este bonito pueblo amurallado está situado en lo más intrincado de la Sierra de Francia, ya casi en la provincia de Cáceres. Fue declarado conjunto Histórico-Artístico en 1973, y sigue manteniendo su belleza desde hace más de cinco siglos. Recorrer su casco antiguo es viajar a su pasado medieval con casas de mampostería y madera características de la sierra, junto a casas de granito con blasones en las fachadas. Conserva la muralla de algo más de 600 metros, intacta y completa, con las cuatro puertas que dan acceso al recinto histórico, orientadas a los 4 puntos cardinales: la de Nuestra Señora, San Ginés ( junto al castillo y la vieja alhóndiga), el Postigo y la de la Villa. También se conserva la torre del castillo, símbolo de la jurisdicción condal durante más de quinientos años.

La construcción del Castillo parece remontarse a los siglos XIV y XV sobre otra antigua defensa. De hecho, a la vista de diversos vestigios, algunos consideran que este primer recinto pudo acoger a la legendaria Orden de los Caballeros Templarios con fines hospitalarios. El castillo constituyó el hogar y cuna del Condado de Miranda, villa que en la Edad Media ostentó el señorío de gran parte de la Sierra de Francia. Alcanzó su esplendor en 1547, año en que se hizo realidad el Condado en la persona de Diego de Zúñiga.

Un paseo por la calle Derecha permite descubrir casas con escudos nobiliarios como la del Escribano, Los Tejeda, las Carnicerías o la propia Cárcel Real. También es aconsejable recorrer el camino o paso de ronda, que se mantiene en su mayor parte. La plaza, obra posiblemente del siglo XVI, de forma cuadrangular, está acondicionada para convertirse en plaza de toros. Es la segunda plaza de toros más antigua de España, detrás de la plaza de toros de Béjar.

La Cárcel Real, en una de las esquinas de la plaza, luce en su fachada el escudo de los Zúñiga y Avellaneda. En la Alhóndiga, casa pública o sitio real, donde se compraba y se vendía e, incluso, se almacenaba el grano y se realizaban las transacciones comerciales, de finales del siglo XVI, actualmente es la sede del Ayuntamiento.

La Iglesia parroquial, dedicada a Santiago y San Ginés de Arlés, es un templo de estilo gótico construido entre los siglos XIII y XIV con reformas posteriores y techo mudéjar. Sobresalen dos sepulcros góticos y una Piedad hispano flamenca. Frente a la Iglesia se alza la Torre de las Campanas, del XVII. Su coste fue sufragado por los vecinos, incluidas las campanas para no tener que pagar por su uso a la iglesia cuando tuvieran que sonar para convocar a los vecinos, anunciar muertes o catástrofes.

Miranda del Castañar conserva dos de las cinco ermitas que tuvo: la ermita del Cristo del Humilladero a la entrada de la localidad y, fuera del recinto amurallado, la ermita de la Virgen de la Cuesta, patrona de la localidad, de estilo gótico con retablo churrigueresco, bien conservada y con vistas espectaculares a la Peña de Francia.

Llegar a Miranda del Castañar:

LA ALBERCA (84 Km): Salamanca

La Alberca, corazón de las Batuecas, es Conjunto Histórico-Artístico desde 1940. De hecho, fue el primero de toda la península en ser reconocido como Monumento Histórico-Artístico. Sus callejuelas laberínticas, intrincadas y casi secretas, junto con sus edificios mantienen su esencia medieval.

La Plaza Mayor es el corazón del pueblo. Está rodeada de diversos edificios antiguos y tradicionales como la Casa Ducal y el Ayuntamiento. Destacan en la plaza los balcones bellamente adornados con coloridas macetas.

El Ayuntamiento frente a la Casa Ducal, es de tres plantas. En su planta baja estuvo la antigua cárcel, de la que se conserva una fuerte reja cerrando el acceso a una puerta, sobre cuyo dintel hay un azulejo que conserva el rótulo de ‘Cárcel pública’. La Casa Ducal fue la residencia del criado-administrador de las rentas del ducado de Alba, que conserva unas interesantes columnas de tradición gótica.

La iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, por su parte, exhibe uno de los estilos constructivos más peculiares de Salamanca. La gran torre de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción es 212 años más antigua que la iglesia y fue costeada por los duques de Alba. Cuenta la historia que, en 1520, faltaba metal para terminar las asas de las campanas y que los vecinos donaron todas sus joyas para ver concluida las obras. Esas campanas siguen hoy repicando en el acontecer diario de La Alberca.

Llegar a La Alberca:

MONASTERIO DE YUSTE (85 Km): Cáceres

El emperador Carlos I pasó sus últimos días en el monasterio de Yuste (junto a la población de Cuacos de Yuste). Hoy se valora su riqueza artística y la ubicación en una zona privilegiada de la comarca de La Vera, en un paraje lleno de calma, rodeado de arboledas y de pequeños arroyos.

El origen de este cenobio hay que buscarlo en tres eremitas deseosos de cumplir sus penitencias en el año 1407. Con el tiempo, la comunidad de monjes aumentó y adoptaron la regla de San Jerónimo. Carlos I lo habitó durante dos años en una casa palacio construida para tal efecto.

Se compone de dos partes claramente diferenciadas: por un lado, el convento y, por otro, la residencia del emperador. El convento, a su vez, lo forman la iglesia, ubicada en el centro y dos claustros, uno gótico y el llamado claustro nuevo. La iglesia y el claustro gótico pertenecen al siglo XV, mientras que las demás construcciones son del siglo XVI. La planta de la iglesia es de una sola nave y de cabecera poligonal. El templo se comunica con el claustro gótico, el cual se dispone sobre planta rectangular, con un alzado de dos plantas, cubriéndose las galerías del claustro con techumbre plana de madera. La organización del claustro nuevo, de estilo renacentista, es similar al gótico.

Por lo que respecta a la vivienda de Carlos I de España, la planta principal ¡es sencilla, estructurándose en un pasillo central con dos estancias a cada lado. En el ala de la izquierda se encuentran la antecámara y la alcoba de Carlos I, estancia que se comunica con la iglesia. A la derecha se sitúan dos estancias más, con sendos miradores que dan a la huerta que completa el conjunto. Una de dichas habitaciones fue comedor y sala de audiencias.

Llegar al Monasterio de Yuste:

ÁVILA (88 Km)

Hablar de Ávila es hablar de uno de los recintos amurallados más impresionantes del Mundo, y uno de los más hermosos de Europa.
Después de la conquista cristiana de Ávila, Raimundo de Borgoña mandó construir a finales del siglo XI esta muralla, con 88 torres y 9 puertas de acceso. Entre las puertas más espectaculares encontramos la Puerta de San Vicente y la Puerta del Alcázar. Entre estas dos puertas está el ábside de la catedral, conocido como Cimorro, que se integra en la muralla como torre más. La muralla es visitable en una gran parte de su trayecto. Algo imprescindible si viajáis a la ciudad.

Otra de las visitas imprescindibles en Ávila es su catedral. La catedral de Ávila es pionera en muchos aspectos. Es la primera que introdujo el estilo gótico en su construcción, siendo la catedral gótica más antigua de España. También es la primera catedral española en formar parte del listado del Patrimonio de la Humanidad. Además la catedral está integrada en la muralla de la ciudad lo que la convierte en un edificio único, al ser una catedral-fortaleza. De hecho, su robusta estructura exterior se asemeja a una fortaleza. La construcción de la catedral se inició a finales del siglo XI en estilo románico, pero el edificio no se terminó hasta el siglo XIV predominando el estilo gótico. En el interior destaca el retablo de Vasco de la Zarza en la Capilla Mayor, junto con las pinturas de Pedro Berruguete y Juan de Borgoña.

Junto a la catedral destacan los imponentes edificios que la rodean como el Palacio Valderrábanos, o el Palacio de Los Velada. También podéis acercaros a la calle Cruz Vieja, un bonito rincón medieval que une la Plaza de la Catedral con la Puerta del Alcázar.

La plaza del Mercado Chico es la plaza mayor de Ávila y se encuentra situada intramuros en el corazón de la ciudad. Recibe su nombre porque aquí tenía lugar el mercado. La plaza es totalmente peatonal y está presidida por el Ayuntamiento de Ávila y en frente la iglesia de San Juan Bautista.

Si salimos del recinto amurallado por la Puerta del Alcázar podremos visitar la Plaza de Santa Teresa de Jesús, también conocida como Plaza del Mercado Grande ya que tradicionalmente se celebrada el mayor mercado de la ciudad en dicho lugar. En esta misma plaza se sitúa la iglesia de San Pedro, un bello templo románico del siglo XII.

Con Santa Teresa de Jesús, la ciudad de Ávila se ha convertido en un importante destino para creyentes de todo el mundo. Una de las principales visitas relacionadas con la santa es el Convento de Santa Teresa de Jesús, situado frente a la Puerta de la Santa, dentro del recinto amurallado. El Convento fue construido en 1636 sobre la casa natal de Santa Teresa. La iglesia tiene una fachada barroca bonita aunque relativamente sencilla, con una estatua de Santa Teresa sobre la entrada. La característica principal del interior es la habitación en la que nació Santa Teresa, convertida en una capilla barroca profusamente decorada. Es posible visitar la iglesia, la sala de reliquias y el museo.

Fuera de las murallas de la ciudad, frente a la Puerta de San Vicente, la Basílica de San Vicente es la iglesia más importante de Ávila después de la catedral. La iglesia románica se encuentra en el lugar donde se cree que San Vicente fue martirizado en el año 300 DC. Gran parte de la iglesia fue construida a principios del siglo XII, incluyendo parte de la nave, los ábsides y los transeptos; el resto del edificio se completó en el siglo XIV. La puerta sur data del siglo XII y presenta excepcionales relieves románicos que representan la historia de la Anunciación.

Otro de los templos religiosos imprescindibles de visitar es el monasterio de Santo Tomás. Se encuentra fuera de las murallas de la ciudad. Fue fundado en 1483 gracias a una dotación de los Reyes Católicos quienes también usaron el monasterio como un palacio de verano. La fachada de la iglesia tiene un aspecto austero, y su interior es sombrío, a excepción del altar mayor y el coro con puestos ricamente tallados. A destacar: el retablo del altar mayor realizado por Pedro de Berruguete, que ilustra escenas de la vida de Santo Tomás de Aquino. Mención aparte merecen los tres claustros: Claustro del Noviciado, Claustro del Silencio y el Claustro de los Reyes (Claustro Real).

Dentro del recinto amurallado encontraremos diversos palacios renacentistas que fueron edificados entre los siglos XV y XVI, época de mayor esplendor de la ciudad. Alguno de ellos son: Palacio de los Verdugo, Palacio de Nuñez Vela, Palacio de los Dávila, Palacio de los Velada, Torreón de los Guzmanes (Diputación Provincial de Ávila), Palacio de Superunda
Otro sitio recomendable para conseguir unas buenas vistas de la ciudad es el mirador de los Cuatro Postes. Este lugar presidido por “cuatro postes” goza de una visión privilegiada sobre el recinto amurallado. Si lo visitáis de noche podréis contemplar la muralla de Ávila totalmente iluminada, un verdadero regalo para los sentidos.

Si dispones de tiempo puedes visitar alguno de los museos que hay en Ávila te recomendamos: Museo de Ávila, Museo Palacio Caprotti (en el Palacio Superunda), Museo del Ejército (en el Palacio de Polentinos), Museo de Arte Oriental y el de Ciencias Naturales, Museo Vettonia, Museo de la Catedral, Museos de Santa Teresa (existen 3 de esta categoría en distintas ubicaciones), Centro de Interpretación de la Mística, Museo Provincial, etc. Además existen palacios y otros edificios históricos que albergan exposiciones temporales.

Llegar a Ávila:

ARENAS DE SAN PEDRO (88 Km): Ávila

Una de las entradas (o salida, según se considere) en Arenas de San Pedro es su puente medieval. Es el puente más antiguo y es conocido como el de Aquelcabos, construido sobre el antiguo puente romano. Tuvo que erigirse entre los siglos XIV y XV, y por él se cobraba pontazgo a los rebaños trashumantes.

Una de las cosas imprescindibles que ver en Arenas de San Pedro es el Castillo de Álvaro de Luna o de la Triste Condesa, ya que su última dueña tras enviudar firmaba todas las cartas como “La Triste Condesa”. Su magnífico estado merece una visita, aunque hay que estar pendiente de los horarios, ya que las visitas guiadas solo se realizan a determinadas horas. Fuera de ellas el castillo permanece cerrado. Tiene planta cuadrada con torreones circulares y una torre del Homenaje de planta rectangular con bellos ventanales góticos y mudéjares. En los lienzos laterales hay un estribo cuadrangular como torre barbacana. En el interior, encontramos el patio de armas donde se situaba las dependencias (cuadras, almacenes, cocinas y estancias de la servidumbre). Finalmente en la planta alta era donde residía la nobleza.

La Cruz del Mentidero está situada en la rotonda del castillo junto al puente. Esta cruz juradera ha sido testigo mudo de contratos en las jornadas de ferias ganaderas. Reconstruida en época reciente, aún conserva gran parte de su estructura original.

Tras conocer el castillo nos dirigimos a la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, una de las iglesias principales que ver en Arenas de San Pedro. Se levantó por orden de Don Ruy López Dávalos, primer señor de Arenas, a finales del siglo XIV en estilo gótico, aunque posteriores intervenciones fueron enriqueciendo su estructura inicial.

Seguimos en dirección a la parte alta de la ciudad para disfrutar de las vistas desde el Palacio del Infante Don Luis de Borbón (data de 1780). El Infante Don Luis Antonio de Borbón mandó edificar este palacio al arquitecto Ventura Rodríguez ocupando la zona conocida como el alto de la Mosquera. A causa de la muerte del infante se levantó sólo el ala este, en donde habitó. Destaca la fachada principal con su pórtico granítico de seis columnas dóricas adosadas. Aunque se encuentra bastante deteriorado, se utiliza para celebrar exposiciones y conciertos.

A la entrada de la localidad, por una carretera que va paralela al río llegamos a 3 km, hasta el Santuario de San Pedro de Alcántara. Ya solo el paisaje del camino merece ya la pena acercarse a ver uno de los rincones más bonitos que ver en Arenas de San Pedro. Fue aquí en un sitio apartado de la villa, en el que había una ermita dedicada a San Andrés del Monte, donde fray Pedro de Alcántara mandó edificar un pequeño convento para que los frailes se dedicasen a la contemplación y a la vida de penitencia. El monasterio es del siglo XVIII, cuando fue construido con ayuda de Carlos III sobre planos de Ventura Rodríguez. Destaca su gran cúpula y en su interior la iglesia de San Pedro de Alcántara que incorpora la real capilla del mismo nombre.

Llegar a Arenas de San Pedro:

CUEVAS DEL ÁGUILA (92 Km): Ávila

Estas cuevas, que tienen alrededor de tres millones de años, están situadas al sur de la provincia de Ávila, en pleno Valle del Tiétar. La Gran Sala de la Caverna atesora formaciones caprichosas que maravillan al visitante: columnas, estalactitas… Las grutas están abiertas al público todos los días del año, con un recorrido de un kilómetro que dura unos 40 minutos acompañados por un guía. Un lugar mágico bajo tierra que no puedes perderte.

Su descubrimiento se produjo en la tarde del 24 de diciembre de 1963, por cinco chicos que merodeaban cazando por la zona, al observar que de un agujero salía vaho. El vaho se producía por la diferencia de temperatura existente en el interior, unos 20 ºC y el exterior, mucho más frío.  Ayudados de cuerdas y linternas se adentraron por lo que parecía una gatera de no más de 60 cm de ancho. Durante un buen rato, recorrieron unos 50 o 60 metros agachados hasta llegar a la gran sala principal. Después estuvieron perdidos por su interior casi cinco horas, hasta que lograron encontrar de nuevo la salida.

Tras muchos duros trabajos de acondicionamiento, se abrió al público el 18 de julio de 1964. Es transitable prácticamente en su totalidad, estando muy bien acondicionada y señalizada, y no entraña ningún peligro su recorrido.

El aspecto actual se data en unos 12 millones de años, con formaciones espectaculares en su gran sala de unos 10.000 m2, entre ellas numerosas “excéntricas”, coladas, estalactitas y cortinas colgantes de múltiples formas, algunas tubulares y estalagmitas constituidas gota a gota desde el suelo.

En algún momento hace miles de años, el suelo cedió unos centímetros, lo que ocasionó la rotura de numerosas columnas, muchas de las cuales presentan un separación plana entre los dos trozos a media altura.

Llegar a las Cuevas del Águila:

SALAMANCA (96 Km)

A una hora de Los Loros puedes llegar a Salamanca. Con un centro histórico lleno de maravillas arquitectónicas y un gran ambiente estudiantil, Salamanca te enamorará a primera vista cuando pises su fantástica Plaza Mayor desde donde puedes empezar una ruta a pie que te llevará a conocer todas las joyas de la ciudad. La Plaza Mayor, situada en el corazón del centro histórico, es una de las plazas más bonitas de España y uno de los lugares que visitar en Salamanca con más encanto. De estilo barroco, construida entre 1729 al 1756, la plaza es un cuadrilátero imperfecto en el que destacan sus arcos de medio punto y los edificios históricos que rodean la ciudad y entre los que no puedes perderte sus construcciones más importantes como los pabellones Real, de San Martín y de Pretineros, el Ayuntamiento y la centenaria cafetería Novelty, donde se reunían los grandes artistas de la ciudad. Otra de las características de esta plaza son los medallones situados entre los arcos que representan personajes ilustres de la ciudad y antiguos reyes.

La Universidad, fundada en 1218 por Alfonso IX, es una de las más antiguas de Europa, y otro de los lugares que ver en Salamanca imprescindibles. Este histórico edificio tiene una preciosa fachada exterior de estilo plateresco, llena de elementos decorativos tallados en piedra, entre los que sorprende la figura de una rana encima de una calavera, que dicen debes ver, si quieres aprobar los exámenes. En el interior de la universidad, en el que han impartido clases personajes como Miguel de Unamuno y ha tenido estudiantes como Hernán Cortés, se encuentra el edificio de las Escuelas Mayores que incluye varias aulas, el claustro y la antigua biblioteca.

Una de las mejores cosas que hacer en Salamanca es entrar en la Catedral Nueva que te permite llegar por el interior hasta la Catedral Vieja. El hecho insólito de tener dos catedrales en la misma ciudad es producto de haber construido una catedral nueva entre los siglos XVI y XVIII que iba a sustituir a la vieja, pero que finalmente se decidió mantener en pie. La Catedral Nueva, construida en estilo gótico tardío, es la segunda más grande de España e impresiona por su campanario de 110 metros de altura y por la fachada exterior, conocida como Puerta de Ramos, donde puedes ver numerosos elementos decorativos tallados en piedra entre los que sorprenden una figura de astronauta o un dragón con un helado, con los que el escultor quiso hacer un guiño a la ciudad. Al entrar en su interior verás numerosas capillas entre la que destaca la Capilla Mayor, además del Coro y el Altar Mayor.

Desde el muro sur de la Catedral Nueva puedes acceder a la Catedral vieja, otro de los lugares que visitar en Salamanca más bonitos. Esta iglesia construida entre los siglos XII y XIV, en estilo románico y gótico, tiene en su interior un precioso retablo mayor y varias antiguas capillas como la de San Martín y la de Santa Bárbara.

La Casa de las Conchas es un palacio señorial construido a finales del siglo XV y otro de los edificios que ver en Salamanca más sorprendentes. En la fachada y el interior de este palacio se puede apreciar la combinación de estilos gótico, renacentista y mudéjar y una de las características de esta combinación de estilos son las más de 300 conchas de la fachada que dan nombre a la casa y que según una leyenda, debajo de una de ellas se encuentran escondidas las joyas de los antiguos propietarios.

El Huerto de Calixto y Melibea es un reducido espacio verde ajardinado que fue escenario de los encuentros amorosos de los protagonistas de La Celestina, título con el que se popularizó la Tragicomedia de Calisto y Melibea de Fernando de Rojas. Además de ser un lugar inspirador de obras literarias, este cuidado jardín situado sobre la antigua muralla de la ciudad es perfecto para refugiarse del calor y relajarse con vistas a la parte alta de la Catedral.

La Clerecía o Colegio Real de la Compañía de Jesús es el mejor mirador y otro de los lugares que visitar en Salamanca. Este edificio, situado delante de la Casa de las Conchas, tiene un colegio con un precioso claustro y una iglesia con una fachada de 3 cuerpos y un interior en el que destacan el Retablo Mayor y la Sacristía. Para ver mejor este retablo y el interior de la iglesia, puedes subir a las Torres de la Clerecía desde donde tendrás desde la parte más alta unas magníficas perspectivas del casco antiguo.

Uno de nuestros edificios favoritos que ver en Salamanca es el Palacio de la Salina de estilo plateresco y construido en 1538. Esta mansión señorial tiene una fachada decorada con medallones y un precioso patio interior de dos alturas sostenidos por arcos y con varios elementos decorativos en capiteles y ménsulas. Otro de los palacios que visitar en Salamanca es el de San Boal del siglo XV con una llamativa fachada esgrafiada y un bonito patio renacentista.

Cruzar el Puente Mayor del Tormes, un antiguo puente romano construido a la segunda mitad del siglo I, es otra de las mejores cosas que hacer en Salamanca. Este puente de piedra de más de 300 metros ha sido reconstruido y reparado a lo largo de los siglos por diferentes riadas del río Tormes e intentos de demolición. Al principio del puente se encuentra la estatua más antigua de la ciudad en forma de verraco de piedra y una estatua de metal que representa El Lazarillo de Tormes, en el que se menciona dicho verraco.

El Convento de San Esteban, perteneciente a la orden de los Dominicos y construido entre 1524 y 1610, es uno de los edificios que visitar en Salamanca más bonitos. El exterior impresiona por su fachada decorada al estilo plateresco, con abundante decoración tallada en piedra en el que destaca el martirio de San Esteban y en su interior el impresionante claustro de dos niveles y la iglesia con varios rincones con encanto como la Sacristía, el Coro, el Retablo Mayor y la Escalera de Soto.

La Casa Lis, un palacete modernista situada encima de la antigua muralla que rodeaba la ciudad en la Edad Media, es la última recomendación de la lista de lugares que ver en Salamanca. Este edificio construido en 1905 tiene en la fachada sur formada por dos galerías de cristal y hierro, su gran joya. En su interior puedes recorrer el Museo de Art Nouveau y Art Dèco, que alberga una magnífica colección de muñecas de porcelana, y un gran patio cubierto por una espectacular vidriera.

Llegar a Salamanca: